
La Pagina de Auto Ayuda

Esta es una página dedicada a aquellas personas que sientan la necesidad de un cambio en sus actitudes de vida y requieran una ayuda para poder realizarla. Lea la política y principios éticos de la misma presionando aquí
Problemas Laborales
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Problemas de tipo 1. Problemas con el grupo de trabajo o problemas con los iguales.
El ámbito laboral es un lugar de encuentro forzado. Debemos convivir con personas que nos resultan indiferentes o directamente con personas que no nos agradan. Incluso los "amigos" de oficina no lo son tanto. Hay una prueba muy simple de esto: ¿Con cuantos de los amigos de la oficina se ve usted regularmente los fines de semana? ¿Con cuantos amigos de oficina de trabajos anteriores se continua usted viendo regularmente?. La mayoría de las personas no se ve los fines de semana con los amigos de oficina ni se trata con los amigos de oficina de trabajos anteriores. Hay casos puntuales que rompen esta regla, pero en general, la frase es valedera.
Los problemas con los compañeros de trabajo pueden ser individuales o grupales. En el primer caso, si usted debe trabajar con alguien desagradable que no es su jefe, lo mejor es ignorarlo. Muchas personas tratan de declarar una especie de "guerra personal" contra la otra persona, pero este tipo de actitudes es una espada de doble filo. En la medida que usted pierde tiempo y esfuerzo en hacer sus "planes de guerra", distrae su atención del trabajo verdadero, por lo que se vuelve ineficiente, dando razones para que su enemigo diga que usted "no hace nada en la oficina". Si ignora al adversario, y se dedica a hacer lo suyo, le está quitando argumentos para que hable mal de usted.
Una vez prestaba yo mi asesoramiento en un organismo donde había institucionalizado un sistema de chismes muy elaborado. Parecía que el pasatiempo general era hablar mal de los demás. Luego de haber escuchado chismes ácidos y descalificativos acerca de varios compañeros, deduje que la misma gente que hablaba mal de otra gente en su ausencia, hablaría mal de mí en mi propia ausencia. Por ende, cuando me enteré en algún momento de chismes relativos a mi propia persona, ni siquiera me molesté. Mas bien obtuve un sentimiento de satisfacción ya que pensé para mi mismo "Lo sabía, era lógico que me llegaría a mi también". Ignoré los comentarios e hice como si nada hubiera pasado. No tiene sentido molestarse por un chisme, ya que si uno encara a la persona que lo dijo, ésta lo negará enfáticamente. El chisme es algo que se comenta en las sombras, en los pasillos oscuros, en la clandestinidad. Los chismosos no dan la cara, por lo que cualquier cosa que digan de usted no trascenderá a la organización formal.
Si su compañero indeseable lo molesta de tal modo que impide su trabajo, haga lo posible para que su jefe tome conocimiento de este hecho. Su jefe sera entonces el encargado de arreglar el asunto. Si su jefe no hace nada, entonces usted advertirá que el hecho en cuestión no significa nada para la organización, por lo que usted no debería darle tanta importancia.
Una vez un sujeto repugnante de mayor jerarquía que la mía se reportó temprano a la oficina, fue a mi despacho, robó la impresora de mi computadora y se la colocó en su despacho. Le comenté el hecho a mi jefe, el cual discutió con el sujeto, pero al final le dejó la impresora. Luego de mi enojo inicial, simplemente me limite a mandar todo trabajo que requiriera impresión a otros sectores, ya que yo no podía imprimir. En definitiva, el hecho me sirvió para sacarme trabajo de encima. En cuanto al sujeto, lo ignoré totalmente desde ese día. Para quitarle la impresora de nuevo habría tenido que enfrentarme a golpes con el y posiblemente me habrían despedido. No valía la pena por una impresora.
Hay dos técnicas básicas para proceder en los casos de tener compañeros indeseables:
a) Tome precauciones para tratar de evitar que su oponente lo moleste.
Recuerdo que en un momento de mi vida, yo dejaba mis cajones y armarios personales sin llave, ya que no había allí objetos de valor. Una vez descubrí que alguien había robado algunos de mis objetos personales (a decir verdad chucherías sin valor). No podía acusar a ninguno de mis compañeros directamente, por lo que simplemente tome la precaución de cerrar meticulosamente todas mis gavetas con llave desde entonces. Problema solucionado.
En otra ocasión, me encontraba en un ente con serios problemas presupuestarios, en el cual había instrucciones de no incurrir en gastos de ningún tipo por un tiempo. Un día caigo enfermo, y el medico me indica que debo a permanecer en cama por 48 horas. Cuando retorno a mi trabajo me encuentro que el sillón en que me siento ha sido reemplazado por otro roto, por lo cual me caigo al suelo cuando me voy a sentar. Como no se podía ordenar la compra de sillas nuevas, un sujeto había robado mi silla y la había cambiado por la suya, que estaba rota. Me tome el trabajo de recorrer las instalaciones hasta encontrar mi silla, y la cambié pronunciando en voz alta el hecho. El sujeto en cuestión quedó en posición de aparecer como un ratero de oficina, por lo que echó la culpa al personal de limpieza (cosa imposible) y no se atrevió en el futuro a hacerlo de nuevo. Mas que la silla, lo que no quería era dejarme avasallar por el fulano.
El problema se da, mayoritariamente cuando uno se encuentra ante la presencia de grupos cerrados, verdaderas confraternidades laborales, las cuales le hacen a usted sentirse un extraño, un intruso, y por ende lo aíslan.
b) Antes de acusar a alguien ante su jefe, reúna pruebas y deje en ultima instancia que las pruebas hablen por ellas mismas.
Hay situaciones en donde las malas acciones y zancadillas que nos hacen los compañeros afectan nuestra capacidad laboral. Si su deseo es comunicar esto a su jefe, tómese el tiempo antes de reunir evidencia del hecho y limítese a presentársela a su jefe. Que sea la evidencia la que hable y no su rencor. Si no consigue evidencias, no denuncie nada. Si consigue evidencias del hecho pero no del causante (aunque usted sepa quien fue), solo denuncie el hecho, pero no lo personalice. Recuerde que sin pruebas solo se trata de su palabra contra la del otro. En estos casos usted corre el riesgo de que crean mas en la palabra del otro que en la suya y usted pase a estar visto como un loco delirante.
Problemas con los grupos o cofradías:
Hay lugares en los que los empleados han creado una especie de "espíritu de grupo", una especie de confraternidad o grupo cerrado, de donde se lo excluye a usted por ser un "extraño", o un recién llegado. Se crean verdaderas "pandillas" organizacionales, de las cuales uno no forma parte. Estas pandillas pueden llegar a complotarse para volverle la vida imposible, si piensan que usted es una amenaza para ellos. En estos casos uno se enfrenta no a un compañero molesto, sino a una asociación organizada de gente molesta. Preferentemente este tipo de asociaciones debería ser ignorado ya que no vale la pena molestarse por ellos. Sin embargo, si la situación le provoca trastornos en su relación laboral, no se pierde nada haciendo uno que otro intento por cambiar la situación. Si realmente desea ser aceptado por el grupo, empiece a observarlo detenidamente, como el científico que observa un espécimen. Todo grupo debe crear su propia mitología, sus propios símbolos. Detecte cuales son estos símbolos y trate de comprenderlos. Pueden estar dentro del trabajo o fuera.
Los ejemplos que pondré a continuación se refieren principalmente a grupos masculinos, dado que deseo exponer datos basados en mi experiencia personal, siempre que puedo. Sin embargo, la metodología es totalmente válida para el caso de la mujer. Lo único que cambia son los temas de interés. Lo demás es lo mismo.
Es posible que los miembros del grupo sean fanáticos de un equipo deportivo, o vayan a tomar algo a un pub determinado luego del trabajo, o sean fanáticos de la tecnología. Siempre hay algo. La mentalidad del integrante de la pandilla organizacional es simple, de lo contrario no necesitaría de la pertenencia a la masa como medio de expresión.
Una vez detectados los símbolos distintivos, detecte también a los lideres. Generalmente todo grupo tiene una voz cantante, un líder, alguien que habla mas fuerte que los demás. También hay asesores, que son los integrantes del grupo a los que el líder consulta para definir los cursos de acción. Por ejemplo, si en el grupo hay algún ingeniero o mecánico, el líder depositará en el su confianza para asesorarlo cuando el grupo discuta sobre motores, motos, autos o algún tema similar.
Elija uno de los temas que ha detectado y empiece a conseguir información sobre el mismo. Si el grupo es fanático de un equipo deportivo, empiece a leer todo el material que consiga sobre el mismo. (Como esta posicionado, su historia, sus victorias, sus aciertos, sus integrantes, en fin todo lo que pueda).
La idea es que trate de convertirse en un experto en uno de los temas que es venerado por el grupo. Si al grupo le gustan las motos, empiece a leer todo lo que pueda sobre motocicletas.
Mientras aprende del tema no haga mención del mismo a nadie. La idea es presentarse como un experto y no como un iniciado, ya que nadie valora a un novicio. Espere a tener suficientes conocimientos para poder hablar de igual a igual con los miembros del grupo.
Una vez que sienta que posee conocimientos suficientes, empiece a mostrar indirectamente que usted es fanático o especialista en el tema. Si el tema es el deporte, lleve a la oficina distintivos del equipo y póngalos en su escritorio de manera que sean visibles. Si el tema son las motos, trate de conseguir posters de motos y colgarlos en la pared de su escritorio. Si no se puede, consiga las mejores revistas del tema y dejelas en el lugar más visible de su escritorio, para que el grupo vea lo que usted lee.
Festeje públicamente cuando ocurra algún evento memorable. Si el equipo gana, comente su alegría en publico, de tal manera que el grupo se entere de su fanatismo.
Con un poco de suerte, sus actitudes atraerán la atención del grupo. Si integrantes del mismo le preguntan acerca del tema en cuestión hable vivamente del mismo y trate de demostrar su fanatismo por el mismo. Deje pasar unos días y regale a su antiguo interlocutor algún obsequio relativo al tema no demasiado costoso. (Consiga algún objeto de veneración, como ser un banderín, adorno o logotipo). Si se da la lógica, el miembro lo mostrará al grupo, el cual empezará a fijarse en usted. En este momento el sentimiento del grupo será que usted "no es tan tonto como parecía". Consiga algún símbolo mas importante (una camiseta autografiada o algo asi).Espere a que ocurra el siguiente evento importante (como el fin del campeonato o algo similar), y regale al líder del grupo el objeto diciéndole que es "para los muchachos". A los jefes de pandillas les encanta ser depositarios del acervo cultural del pueblo. (Son como políticos en miniatura). A esta altura si se da la lógica, usted debería ser visto como un muchacho simpático, por lo que el grupo no lo tendría que molestar más.
Esta estrategia funciona en la mayoría de las oportunidades. Si no le diera resultado puede mandarme un e-mail y contarme su caso particular.
